La historia de los “moscosos” o días personales de los empleados públicos…

Recientemente ha llegado a mi uno de esos correos electrónicos que se envían.

Esta vez habla de los días de asuntos personales de los trabajadores públicos, los llamados “moscocos”, y que ahora los políticos han sacado por tratarse de un “privilegio”.

¿Privilegio? veámolo:

Javier Moscoso del Prado y Muñoz, Ministro de Presidencia de Felipe González. Aprobó los “días Moscosos” el 23 de diciembre de 1983 a cambio de no incrementar los sueldos según el IPC que era del 12,2%

Los funcionarios (y estatutarios) perderemos tres días de los seis de libre disposición -los llamados ‘moscosos’- y se quedarán también sin los días libres adicionales en función de su antigüedad -los ‘canosos’-, según ha anunciado el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Los Moscosos no son un privilegio de los funcionarios y estatutarios en relación al resto de los trabajadores sino que se trata de una compensación que se hizo en el año 1983 por no subir el sueldo

IPC del año 1983 según el INE

El Ministro socialista de Presidencia era Javier Moscoso del Prado y Muñoz. Se reunió con los sindicatos, por orden de Felipe González, para negociar una compensación en “tiempo” a cambio de no incrementar las retribuciones en una cantidad equivalente al IPC que era un 12.2%. La negociación sindical de aquel año la realizó personalmente Moscoso y uno de los sindicatos que negociaron con Moscoso fue la CESM. El encuentro se realizó en el edificio Semilla del palacio de La Moncloa durante el mes de diciembre de 1983. Por parte de Cesm asistieron el Secretario General Juan Blazquez Sánchez, Eduardo de Porres Vicesecretario General, el letrado Andrés Salcedo de Mingo y las dos personas que durante años negociaron las subidas salariales: el Cántabró  José Manuel Rubín de Celís y el Aragonés José Luis Ansón. En la reunión el Ministro explicó la pésima situación económica de aquel año que impedía el incremento y la propuesta que era comenzar la pérdida del poder adquisitivo del 12,2% mediante una compensación de seis días de dispensa, es decir los “Mocosos”. Hubo otras reuniones con ortos sindicatos en las que los representantes de CC.OO quizás eran Fernando Pérez Iglesias y José María Fidalgo, traumatólogo de La Paz.

Para legitimizar los Mocosos se publico en el BOE del 22 de diciembre de 1983 la Instrucción de 21 de diciembre de 1983 (Moscosos) de la Secretaria de Estado para la Administración Pública.

La propuesta de los “Moscosos” era un timo para los funcionarios

La propuesta de dar seis días a cambio de no incrementar un 12,2% los sueldos no era proporcional y el número de días que correspondían a la perdida porcentual era de 30,5; es decir perdimos 24,5 días. Pero aquellos años eran especiales. Todos los españoles remábamos en la misma dirección y los pactos de estado eran una realidad. El resultado fue que Cesm, CC.OO y UGT aceptamos aquella perdida adquisitiva parcialmente compensada en días y “nos tragamos a sabiendas el timo”. Los funcionarios, los médicos y resto de profesionales de la sanidad lo comprendieron y aunque más pobres lo aceptaron.

Clausula secreta que se incumplió

Para no mentir entre Moscoso y la Cesm hubo una “cláusula secreta” que no se cumplió y que consistía en la desaparición de la Colegiación Obligatoria para los médicos que trabajábamos en la Sanidad Pública. Para comprender este acuerdo hay que tener en cuenta las ideas de la OMC en aquellos tiempos. El Presidente era Ramiro Rivera que protagonizó un intento involucionista, denominado “Operación Primavera, en la época del Ministro Ernest Lluch.

El Gobierno de Rajoy se salta el acuerdo de los “moscosos” a la torera

Ahora años después, el Gobierno se olvida de aquello y nos quita además de la paga extra nuestros seis mocosos. Aquellos que nos dieron a cambio de no incrementar nuestro sueldo en un 12,2%

Por si fuera poco los “canosos” también fuera

Por si fuera poco quita los llamados “canosos” lo que constituye otra modificación en las condiciones laborales y que tumben puede traducirse a términos monetarios. Para más inri, el gobierno castiga más aquellos con más antigüedad. Invitamos desde aquí Vicente Matas, coordinador del Centro de Estudios de CESM-Granada y experto en cálculos salariales en estimar el dinero perdido con el pacto de los mocosos y su traducción a Euros.

Le decimos al Ministro Cristóbal Montoro aquella frase de Fernando Fernán Gómez ¡Vayase a la mierda!

Se puede decir más alto pero no más claro.

 

Les propongo un pacto…

señores políticos, les propongo un pacto:

ustedes hagan lo que tengan que hacer, y si lo hacen bien, vuelvo a creer en ustedes.

Es muy sencillo, entiendo -aunque me duela- que sea necesario los recortes. Y los apoyaré porque quiero creer que hay todavía un futuro.

Sin embargo debo pedirles algo. Después de los muchos recortes que estamos sufriendo, después de escuchar frases lapidarias como “nada volverá a ser como antes” me dirigo a ustedes para pedirles que sean honestos y lleven a la justícia a los que, de manera directa o indirecta, han lapidado nuestro presupuesto por mala praxis, mala gestión o por imbecilidad supina.

Miren, con 5 millones de parados, con empresas que cierran cada día, con gente que se aprovecha y es aprovechada por todo un entresijo de negocios “en negro”, con los usureros de este país y sus pensiones millonarias conseguidas sin esfuerzo, me cuesta creer que no se den cuenta que es necesario un cambio.

Pero no sólo un lavado de imagen, no. No hablo de recortar a los mismos de siempre, funcionarios mileuristas con la espada de Damocles encima, clase media que siente el peso de los recortes porque los pobres, pobres son, y los ricos, están en otro planeta.

Me refiero a que no salgan ustedes impunes si lo han hecho mal. Y no me malinterpreten, no hablo de un mal día, que lo tiene cualquiera. Hablo de salir en la televisión diciendo que estamos hipotecados hasta más allá del 2100, o que en 2010 se ha gastado 8.000 millones de euros no presupuestados, o que se hacen aeropuertos fantasmas o AVES sin pasajeros por un puñado de votos o por un puñado de euros en el bolsillo…

¿De verdad creen ustedes que sin llevar a estos políticos corruptos, mediocres, sinvergüenzas, vamos a entender y aceptar que nos digan que nos recortan derechos y servicios?

Estoy de acuerdo en que nada volverá a ser como antes. Y como siempre creo en las oportunidades en época de crisis, les invito a que sean valientes y a que hagan lo correcto.

Cap a on va la funció Pública.. declaracions del conseller Mas Colell

Que la funció pública està desprestigiada ja no sorprèn a ningú. Que aquest govern de torn li toca fer el que els anteriors no han volgut fer, també, però deixi’m dir-li, conseller Mas Colell, que continua mancant la comunicació.

Que les persones en general (i els treballadors en particular) som reticents als canvis no desitjats, no és cap novetat tampoc. Però tot i així, aquestes reticències moltes vegades són resoltes amb comunicació entre les parts.

Aquí, però, la comunicació es dóna d’una manera singular. Els treballadors públics se n’assabenten de les propostes del govern pels mitjans de comunicació. I així, senyors i senyores, no anem bé.

El conseller d’Economia Mas Colell es permet el luxe de donar conferències a ESADE i explicar que seria bo que els treballadors públics fessin més hores de feina a canvi de no res i gràcies a la tan grapejada idea de “teniu feina de per vida” (com si hagués estat un regal i ens haguéssim d’agenollar donant les gràcies infinites a les divinitats).

Se n’oblida el conseller, màxim responsable dels pressupostos, que els empleats públics tenim una consellera de Governació i Relacions Institucionals que és la responsable en matèria de funció pública, no ell. Que per respecte (institucional cap a la seva col·lega i cap als treballadors) seria bo que la comunicació primer anés dels uns als altres i no via conferències a un grapat de pseudo-snobs que juguen en una lliga de negocis responsable de la crisi.

També m’agradaria recordar-li al conseller Mas Colell que hi ha hagut un seguit de mesures de contenció, racionalització i control en matèria de personal que curiosament s’ha oblidat de mencionar, i que ara li recordo, perquè ho tingui present:

1. Reducció d’un 5% de mitjana del sou de tots els treballadors públics al 2010 i congelació del sou durant el 2011.
2. Reducció dels complements de les pagues dobles per al 2011 com a mínim (matisant que l’any passat va ser la primera vegada que els funcionaris cobraven la paga “doble”).
3. Congelació del Pla de pensions per al 2011.
4. Reducció en un 50% dels imports del FAS (Fons d’Acció Social) per al 2011.
5. No cobertura de baixes del personal (sigui per malaltia o perquè la persona hagi marxat).
6. Reducció de personal interí que tenia nomenaments a data tancada i que no han estat renovats.
7. Reducció de la estructura de càrrecs de comandament que s’han vist afectats per la reestructuració departamental.

Calen més esforços? parlem-ne, però em permeto la llicència d’aconsellar-li que si tan malament anem de diners i tan greu és la situació, no pugi nivells a uns quants eventuals (pujades que van ser reflectides al diari oficial de la Generalitat de Catalunya) perquè, com li deia abans,

els canvis no desitjats generen reticències, i comprendrà vostè que no agradi haver de fer més hores mentre vostè li puja el sou amb un altre.