Don’t feed the trolls: no les sigas el juego.

Don't Feed The Trolls

No me entra en la cabeza, y sinceramente prefiero que no lo haga, cómo es posible que delante de una tragedia haya personajes y personajillos que se alegren de la desgracia ajena.

Las redes sociales tienen muchísimas cosas positivas, y en especial Twitter. Rapidez a la hora de conocer notícias, interactuación, posibilidad de conocer a personas que en el entorno físico habitual sería muy difícil hacerlo, seguir a aquellas personas o medios que nos son interesantes, y cómo no, leer a veces auténticas barbaridades.

Cuando empecé en Twitter, allá por el 2009, no habían apenas trolls. Algún despistadillo, pero poco más.

Luego llegaron los trolls con un componente político, que suelen proliferar en fechas señaladas. No déis de comer a los trolls, se empezó a decir. Porque contestarles era básicamente cansado, y en el fondo sabías que nunca se llegaba a buen puerto.

Sin embargo, esta tercera generación de trolls, es una generación de niñat@s sin complejos, muchos con identitad real y acné mental que  se superan a sí mismos cada día.

Y es que no hay un atisbo de esperanza. Ya sabemos que no deberíamos dialogar (dialoQUÉ?) con ellos (argumentos, dos parágrafos antes), pero ahora la moda está en retuitearlos.

Maravilloso. Lo que nos faltaba. Ofendámonos y publicitemos las estupideces para que todos tengamos un time line intoxicado, lleno de imbecilidades supinas que no van a cambiar el hecho de que esta gentuza existe y seguirá existiendo. Así, nos cabreamos todos, ellos ganan y el resto del mundo mundial pierde. Vuelvo a hacer hincapié en porqué no se puede dar de comer a los trolls: nunca, repito, nunca jamás se llega a buen puerto.

No podemos cambiar esto. Lo siento, pero alguien tiene que decirlo. Lo que sí que está en nuestras manos es qué hacemos cuando esta situación pasa. Si los retuiteamos, aunque sea para reportarlos a la Policia (que no hará nada o casi nada), les damos una publicidad que no merecen.

Así que no importa quán ofendido estás, no importa el bien que piensas que haces retuiteando barbaridades a la Policia o a la administración de turno. Sólo importa que seas parte de la solución y no de la publicidad del problema.
Por favor, cuenta hasta 10 antes de contestar o retuitear a un troll. No les sigas el juego.